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Mermelada de Fresa

Con la primavera comienza la temporada de fresas, desde el mes de marzo hasta julio podréis encontrar en el mercado estas pequeñas delicias de color rojo brillante. Hoy vamos a preparar una deliciosa mermelada de fresa casera, sin ningún tipo de conservantes químicos, os enseñaré como envasarla para que se conserve durante más tiempo y os propondré algunos consejos y recetas para sacarle el máximo rendimiento.

INGREDIENTES PARA MERMELADA DE FRESA: 1kg de fresas, 750gr. de azúcar, 1 limón, 1 vaso de agua.

En este primer paso vamos a procesar las fresas, las lavamos bien y les quitamos la parte verde. Troceamos 1/3 parte en tacos y reservamos. El resto de fresas las trituramos con ayuda de una batidora.

Exprimimos el zumo del limón y con ayuda de un colador eliminamos los restos de pulpa para quedarnos únicamente con el jugo.

Ponemos a cocinar a fuego lento las fresas trituradas, el azúcar, el zumo de limón y el agua. Al pasar 10 minutos desde que comience a hervir añadimos el resto de fresas trituradas, de esta forma el resultado final quedará con pequeños trozos de fruta. El tiempo total de cocción es de 35 minutos aproximadamente o cuando con ayuda de una cuchara la mezcla caiga con una textura uniforme. Durante el proceso debemos revolver a menudo para evitar que la mezcla se pegue y eliminar el exceso de espuma.

COLLAGE MERMELADA DE FRESA

CONSERVACIÓN

Esta receta me permitió elaborar 3 frascos de mermelada y me sobró un poco para consumir ese mismo día. Para ello reciclé tres frascos de cristal que había guardado. Es importante que tanto los frascos como las gomas de las tapas se encuentren en buen estado. En este procedimiento la higiene juega un papel muy importante tanto durante el proceso de elaboración de la mermelada como en la limpieza de los botes.

En primer lugar lavamos muy bien los frascos de cristal sin dejar ningún tipo de residuo, eliminando por completo el olor de lo que contenían y cualquier tipo de etiquetado. A continuación hervimos los frascos y sus tapas unos 10 minutos para esterilizarlos. Finalmente los dejamos escurrir y secamos bien con ayuda de papel de cocina o introduciéndolos en el horno.

Los envases se llenan hasta arriba con la mermelada aún caliente, dejando la parte exterior de la rosca limpia, sin ningún resto. Después damos la vuelta a los botes y los dejamos enfriar.

Para este tipo de mermeladas, elaboradas con más de un 50% de azúcar, no es necesario un proceso de pasteurización para su conservación aunque si preferís utilizar menos cantidad de azúcar debéis hervir los botes en baño maría durante 25 minutos para conseguir un sellado hermético.

¿AZÚCAR MORENO O AZÚCAR BLANCO?

El azúcar en la mermelada realiza la función de conservante.  Su cantidad ideal va desde la mitad de azúcar que de fresas hasta a partes iguales, enn esta ocasión he optado por 3/4 Kg. El azúcar que se utiliza es mayoritariamente el blanco, en esta ocasión escogí azúcar moreno por no estar refinado, contener menos calorías y  conservar más propiedades que el blanco. El resultado final también varía en función del tipo de azúcar empleado, el azúcar moreno por su contenido de melaza proporcionara un tono más oscuro a la mermelada y quizás enmascare un poco su sabor, mientras que con el azúcar blanco conseguiréis conservar ese tono rojizo de las fresas con un resultado final más llamativo.

UTILIZACIÓN

Yo consumo la mayor parte de la mermelada casera en el desayuno, para untar el pan de tostadas, pero también me gusta emplearla para postres por ejemplo para cubrir una tarta de queso. También podéis utilizarla como condimento en una receta como preparar unos tacos de queso brie fritos con mermelada de fresa.

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